Valores Sanguíneos con dieta Barf

Fuente: Mi perro come Barf .com

¿Por qué algunos valores sanguíneos pueden salir “alterados” en perros alimentados con Dieta BARF?

Una cosa muy importante a tener en cuenta que no muchos cuidadores conocen, es que los valores y rangos considerados como “normales” dentro de un análisis de sangre para un perro sano han sido establecidos tomando como punto de referencia a perros alimentados con pienso (un alimento alto en carbohidratos almidonados y moderado en proteínas). 

Sin embargo, debes saber que algunos valores sanguíneos ―usualmente aquellos relacionados al metabolismo de las proteínas― pueden variar según el tipo de alimentación que lleve el peludo. Esto ocurre porque una dieta natural suele contener un mayor porcentaje de proteínas (cuando lo comparamos con el pienso), y por lo tanto es completamente normal y comprensible que los valores resultantes del metabolismo de las proteínas se encuentren un poco más elevados en perros que consumen este tipo de dieta.

>>> Por esta razón, al momento de analizar e interpretar los exámenes de sangre de un peludo siempre debemos tomar en cuenta su alimentación.

Valores sanguíneos que pueden variar en perros alimentados con dieta BARF

En su libro Canine Nutrigenomics, la Dra. W. Jean Dodds, veterinaria integrativa con muchísimos años de experiencia en hematología e inmunología, explica: 

“Es importante entender que los valores “normales” que indican los laboratorios estándar de diagnóstico no aplican para perros alimentados con una dieta cruda. Estudios llevados a cabo por WJD y por la Dra. Susan Wynn señalan que los perros alimentados con una dieta cruda pueden tener un conteo de hematocritos más altos y niveles de urea (BUN) más altos que los perros alimentados con pienso. Los perros alimentados con dieta cruda también presentaron estadísticamente niveles más altos de hemoglobina, MCH, MCV, MCHC, proteínas totales, albúmina, la relación BUN/creatinina, sodio, osmolalidad y magnesio. Estos perros también presentaron niveles más bajos de leucocitos totales, neutrófilos, conteo de linfocitos, fósforo y glucosa.”

W. Jean Dodds, DVM.

En el estudio anteriormente mencionado realizado por ambas veterinarias, se compararon 227 muestras de sangre extraídas de perros alimentados con diferentes tipos de dieta cruda vs un grupo de control de 75 perros alimentados con pienso. Los perros se mantuvieron con la misma dieta durante un mínimo de 9 meses antes de la recolección de las muestras de sangre. Los resultados arrojaron que existen ciertos valores que se muestran estadísticamente más elevados en perros alimentados con dieta cruda, mientras que otros valores se encontraban más bajos del rango de “normalidad”.

Valores que pueden estar elevados en perros que consumen una dieta cruda: 

  • Hematocrito
  • Urea (BUN)
  • Hemoglobina
  • MCH
  • MCV
  • MCHC
  • Proteínas totales
  • Albúmina
  • La proporción BUN/Creatinina
  • Sodio
  • Osmolalidad
  • Magnesio

Valores que pueden estar por debajo de la media en perros que consumen una dieta cruda:

  • Leucocitos totales
  • Neutrofilos
  • Conteo de linfocitos
  • Fósforo
  • Glucosa

Ahora, veamos los valores obtenidos tanto en perros alimentados con dieta cruda como en perros alimentados con pienso.

Luego de obtener estos resultados, las autoras del estudio quisieron ahondar en una segunda parte para analizar la función renal de los perros alimentados con dieta cruda, examinando la orina de estos perros en busca de algún tipo de filtración de albúmina (proteínas, indicativo de daño renal). La decisión se tomó debido a los niveles elevados obtenidos de urea y en algunos casos proteínas o la proporción BUN/Creatinina durante la primera parte del estudio, todos ellos valores relacionados a la función renal.

“Los resultados indican que no existe ninguna filtración de albúmina en la orina de los perros sanos alimentados con dieta cruda y no se detectaron efectos clínicos en la función renal tanto a corto como a largo plazo por alimentar a un perro con dieta cruda

W. Jean Dodds, DVM.

Entonces, si le das a tu peludo una dieta cruda y le sale la urea alta ¿debes preocuparte?

No necesariamente. Volviendo a la consulta que me hacía la madre perruna preocupada: la evidencia observada en el estudio y la experiencia de diferentes veterinarios integrativos apuntan a que un nivel de urea o BUN más alto en los exámenes de sangre por sí solo en un perro alimentado con dieta cruda no necesariamente es indicativo de una falla o estrés en sus riñones. Si tu peludo consume una dieta cruda, se ve y se siente más sano que nunca y el resto de sus valores están perfectos, lo más probable es que no debas preocuparte. 

Sin embargo, si tu peludo tiene la urea alta en sangre y tu veterinario te sugiere parar la dieta cruda y pasar a un pienso renal (esto pasa muchísimo), es importante que antes de cambiar su alimentación le pidas al veterinario que realice pruebas más específicas para determinar la funcionalidad de los riñones, lo cual te permitirá saber si realmente los riñones están o no en buen estado. Sobre este tema, Neus Candela, veterinaria integrativa con muchos años de experiencia clínica y vicepresidente de la Raw Feeding Veterinary Society, aconseja lo siguiente: 

“Si hay sospecha de daño renal siempre debe hacerse un análisis de orina, pues ésta es el resultado del trabajo de los riñones. Si al hacer un análisis de orina clásico se detecta proteinuria en la tira de orina, ésta siempre debe evaluarse en conjunto con el sedimento (la parte celular o material de la orina). Si hay sedimento activo, la proteinuria no tiene por qué indicar un problema renal. Para poder evaluar si la presencia de proteínas en orina es significativa, se debe coger la muestra de orina por cistocentesis (con aguja y jeringa directamente de la vejiga), valorar el sedimento y realizar otros análisis mucho más específicos en el laboratorio, como la UPC. No se puede decir que un perro tiene un problema renal solamente porque las proteínas den positivo en una tira de orina (…)”

Neus Candela, DVM.

En todo caso, si después de realizar todas las pruebas específicas encuentran que tu peludo efectivamente padece de daño renal, es importante que consultes con un veterinario especialista en nutrición (debe ser específicamente especialista en nutrición natural) o un nutricionista que pueda diseñar una dieta especializada según su condición y sobre todo según sea su estadío de insuficiencia renal ―ya que el tipo de dieta renal dependerá de la capacidad de filtración que tienen los riñones ―. 

Bajo ningún concepto recomiendo alimentar a un peludo que padece de insuficiencia renal con piensos renales de prescripción, ya que el pienso es un alimento seco ―además de muy pobre a nivel nutricional―, lo cual puede perjudicar y comprometer aún más el estado de sus riñones. 

Exámenes y pruebas que te recomiendo hacer antes y después de cambiar la dieta de tu perro o gato

Tanto si vas a cambiar la dieta de tu peludo como si ya lo hiciste, es muy recomendable realizar diferentes pruebas diagnósticas que te ayudarán a determinar su estado de salud. Siempre recomiendo analizar estos valores ANTES de cambiar a una dieta natural ―ya que dependiendo de los resultados tu peludo podría necesitar una dieta adaptada a alguna patología o necesidad particular― y al menos 3 o 4 meses DESPUÉS de cambiar la alimentación para vigilar que todo vaya bien con su nueva dieta. 

Pruebas diagnósticas recomendadas:

  • Hematología completa. 
  • Bioquímica sanguínea: valores hepáticos, renales, enzimas pancreáticas, perfil de lípidos y proteínas.
  • Iones y vitaminas medibles en sangre.
  • Examen de orina.
  • Examen de heces (se deben analizar mínimo 3 cacas diferentes). 

Estas pruebas deben realizarse respetando un período de al menos 12 horas de ayuno para asegurar unos resultados confiables. Algunos veterinarios también solicitan pruebas de hormonas para verificar el funcionamiento de la glándula tiroides.

No esperes a que aparezcan los síntomas

La dieta de tu peludo influye directamente sobre su estado de salud. Por esa razón, es muy importante realizar los análisis diagnósticos previamente mencionados al menos una vez al año (o mejor aún, cada 6 meses) para verificar que todo va bien dentro del organismo de tu perro o tu gato.

Realizar un chequeo anual te permitirá comparar los resultados y valores sanguíneos obtenidos a lo largo de la vida de tu peludo e identificar con antelación cualquier fluctuación o proceso inflamatorio que pudiera estar ocurriendo, de modo que puedas tomar acciones preventivas en conjunto con tu veterinario en caso de que algo no vaya bien. 

¡No esperes que aparezcan los síntomas! Un enfoque preventivo en lugar de reactivo siempre será la mejor opción para cuidar la salud de tu peludo . 

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Fuentes

  • Canine Nutrigenomics. W. Jean Dodds, DVM.
  • Dodds, W. Jean, DVM. “Understanding Your Pet’s Blood, Tissue & Urine Laboratory Results.
  • Dodds, W. Jean, DVM, and Susan Wynn, DVM. “Updated Second Progress Report: Study of Microalbuminuria in Dogs Fed Raw Food Diets.
  • Dodds, W. Jean, DVM, and Susan Wynn, DVM “Raw Diets And Bloodwork Results: Should You Be Concerned?“.

Leishmaniosis

Soy un mosquito que desde mayo hasta octubre zumbará cerca de los oídos de vuestros perros. Soy “la” transmisora de la leishmaniosis. Digo “la” porque soy la hembra del flebotomo. Los machos de mi especie no transmiten la enfermedad. Soy diminuta, no mido más de 2-3 mm y me podéis reconocer a simple vista porque soy de color ocre amarillento y mis patas y cuerpo están cubiertos de pelo. Desde hace años me alimento mejor porque vuestro empeño de ir a vivir al campo ha hecho que construyáis vuestras viviendas muy cerca de donde siempre he habitado, es decir, en entornos periurbanos. Además tenéis la sana costumbre de ir acompañados de uno o más perros. Me alimento de sangre y de materia orgánica, de donde obtengo los azúcares necesarios necesarios para vivir. La sangre que más me gusta es la del perro, aunque también pico a otros animales domésticos (hámster, gato), de abasto, salvajes (zorro, jineta, ratón), e incluso puedo picar al ser humano.
Pongo mis nidos en madrigueras, grietas de muros, huecos de árboles, alrededores de césped húmedo y piscinas, establos, corrales, sótanos, alcantarillas, leñeras, vertederos. Me gustan sobre todo las zonas poco iluminadas y con una humedad alta y constante. Vivo en altitudes entre 800 y 1000 metros y mi actividad la desarrollo a temperaturas superiores a 18 grados centígrados.
No me veréis volar en los días lluviosos o de excesivo viento, no sé nadar y mis alas son frágiles.
Salgo a comer al atardecer y en las primeras horas de la noche, aunque si el amanecer no es muy frío también me animo a dar una vuelta. Mi ciclo vital suele comenzar en mayo (en marzo si las temperaturas son las adecuadas) y termina en noviembre; cuando más me alimento es en julio y septiembre.
En cada ciclo vital pico tres o cuatro veces, ya que lo necesito para hacer mi puesta de huevos y perpetuar mi especie. Pongo entre 50 y 100 huevos y vivo unos 35 días; mis hijos nacen a los 7-10 días, después de la puesta y mis larvas son capaces de hibernar hasta el año siguiente.
En mis vuelos no recorro grandes distancias, no más de un kilómetro, por eso, tendréis amigos con perros afectados por la leishmaniosis en una zona cercana, mientras que los vuestros estarán sanos o viceversa. Soy un poco “vaga”, me gusta volar bajo y contra el viento, si éste es flojito. Puedo picar tanto dentro como fuera de las viviendas, aunque me gusta mucho más hacerlo en el exterior, y tengo un gran defecto, y es que se me puede atrapar con trampas de luz.
Sé que os preocupa mucho la enfermedad que transmito, sobre todo porque teméis que os pueda contagiar a vosotros, además de a vuestros perros. Debéis estar tranquilos. Hace años se hizo un estudio en Ebora (Portugal). Se analizaron todos los perros de esa población y el 6,9% estaba infectado por leishmania. Pues bien, ningún habitante de Ebora contrajo la enfermedad. Además, la leishmaniosis humana se cura en no más de cuatro meses.
Somos un poco sibaritas y nos gusta más la sangre de perro, lo que explicaría lo que acabo de contar.
Durante nuestra época de actividad 30 de cada 1000 perros sufrirán nuestros picotazos y se infectarán de leishmania, pero, ¡atención!, no todos desarrollarán la enfermedad. Me explico, de cada 100 perros infectados, el 50% enfermará, el 40% permanecerá asintomático y el 10% se curara de forma natural. Del 50% de los enfermos, tan sólo un 10% morirá o tendrá que ser eutanasiado por complicaciones graves de hígado o riñón. Como veréis no es “tan fiero el león como lo pintan”.
Transmito una enfermedad que no se manifiesta de inmediato. Vuestros perros pueden tardar meses (entre dos y doce), e incluso años en manifestar algún síntoma.
Una de cada tres de nosotras es portadora del parásito, leishmania. Una vez que extraemos la sangre inoculamos las leishmanias, y según funcione el sistema inmunitario de vuestro perro, éste desarrollará o no la enfermedad. Una vez que la leishmania ha traspasado la piel, penetrará en los glóbulos blancos, se reproducirá y los destruirá. Luego pasará al torrente sanguíneo y se dirigirá hacia la médula, el bazo y ganglios linfáticos. Los síntomas que veréis serán muy variados, y los veterinarios hablan de una forma cutánea y otra visceral, pero en numerosos casos ambas se presentarán simultaneamente.
La leishmania se localizará después en piel, hígado, riñón, aparato digestivo, ojos, articulaciones y producirá procesos inflamatorios responsables de los síntomas. Veréis lesiones cutáneas en forma de descamación de color blanco plateado, similar al amianto, más pronunciada en la cabeza, pabellones auriculares y miembros, para encontrar luego lesiones ulcerativas, sobre todo en los puntos de presión. También veréis afectadas las almohadillas, y los espacios interdigitales. Aparecerán fiebres intermitentes, somnolencia, falta de apetito, cojeras, inflamación ganglionar, crecimiento exagerado de las uñas, hemorragias principalmente nasales, adelgazamiento, consunción muscular y, debido a la inmunosupresión, complicaciones como demodicosis generalizada y foliculitis bacterianas. En otros casos más graves se desarrollará una irreversible insuficiencia hepatorenal.
En un análisis de sangre, vuestro veterinario encontrará alteraciones en las proteínas y normalmente anemia. Por los síntomas y los análisis podrá indicaros el pronostico y tratamiento más adecuado en cada caso. A lo mejor necesita hacer una punción de médula o de ganglios, e incluso una biopsia de piel. Existen pruebas de laboratorio específicas para diagnosticar esta enfermedad que no siempre serán definitivas, pero la familiaridad de vuestro veterinario con la leishmaniosis bastará para solucionar el rompecabezas que a veces supone enfrentarse a ella.
Llevan años trabajando en esta patología y os aseguro que en un 90% de los casos conseguirán la curación clínica de vuestros perros, si les ayudáis en el tratamiento y seguimiento de la enfermedad. De vuestra implicación positiva dependerá mucho el éxito y la salvación de vuestros perros. Preguntar nunca está de menos.
De la terapia a seguir no os contaré nada porque es en las clínicas donde deben enfocarlo, en función del estado de vuestro perro y del momento en que se diagnostique la enfermedad. Tan sólo un consejo: cuanto antes se detecte, mejor será, por lo que os recomiendo que chequeéis al perro dos veces al año, una en marzo y otra en diciembre.
Os dado pistas sobre mi vida, mis apetencias y mis costumbres, así que haciendo uso de vuestro ingenio podréis sacar importantes conclusiones para combatirme. Como no soy masoquista le cedo la palabra al veterinario, que os dará unos sanos consejos para que evitéis mi picadura sobre vuestros perros, y el modo de hacerme la vida imposible. Tengo el cerebro de un mosquito, pero no soy tonta aunque lo parezca.
COMO PREVENIR LA ENFERMEDAD
Como habéis leído el flebotomo es el transmisor de la leishmaniosis, y por eso casí todas las medidas preventivas deben ir encaminadas a evitar su picadura, y a ser posible a acabar con él.
-Debemos aplicar insecticidas sobre el perro. En el mercado existen numerosos productos que en “teoría” lo repelen, pero lo cierto es que tan sólo dos se encuentran registrados para tal uso y presentan pruebas clínicas concluyentes sobre su efectividad. * Collar antiparasitario cuyo principio activo es la Deltametrina se cambiara según criterio Fabricante. O * Ingesta de Domperidona 5 mg por 10 kilos Peso-Perro  al día durante 30 días Protección tres meses . Podemos aplicar otros insecticidas de efecto residual (indicados contra mosquitos) en la cercanía de la caseta del perro, alrededores de la vivienda, leñeras y muros.
-Eliminar de la cercanía de vuestras casas restos vegetales, escombros y basuras, alejando al perro lo más que podáis del césped húmedo y las piscinas.
-Evitar que vuestro perro permanezca en el exterior desde el atardecer hasta las primeras horas de la noche (o de la mañana preferentemente). Si esto no es posible podéis colocar una tela mosquitera en su caseta e intentar que permanezca en su interior en las horas comentadas. Las mosquiteras convencionales no valen, debido al pequeño tamaño de este mosquito. Sus medidas deben ser de 0,4-0,5 milímetros cuadrados de malla.
-Rociar con insecticidas residuales cercos de puertas y ventanas.
-Las trampas de luz pueden ser útiles, pero no debéis colocarlas en zonas próximas a donde se encuentra el perro.
-Este mosquito puede picar en el interior de las casas, pero lo hace raramente. Un sistema eléctrico de pastillas antimosquitos os evitará esa posibilidad.

Buen verano sin flebotomos y por tanto sin Leishmania

Productos naturales repelentes: Pulgas y garrapatas

La mejor prevención es el sentido común. (Información Recopilada de. soy un perro.com): Aunque parezca increíble son muchas las personas que se quejan de que sus perro han contraído pulgas o garrapatas, después de pasar un día por el campo o montaña. Los animales salvajes y las ganaderías son grandes focos de parásitos, por lo que es algo completamente normal que en lugares donde transitan animales en libertad o ganado haya mucho más riesgo de infectarse.

Una buena solución para evitar estos problemas es aplicar un poco de preventivo natural sobre nuestro perro justo antes de salir a pasar el día fuera. Esto mantendrá a raya a las pulgas y garrapatas que se encuentre por el camino.

Hábitos tan sencillos y saludables cómo bañar a nuestro perro habitualmente y cepillarlo al menos un par de veces por semana, son muy importantes para evitar infecciones de parasitarias. Realizar un examen ocular a nuestro perro al menos una vez a la semana es también muy recomendable, centrándonos sobretodo en orejas, cabeza en general, ingles y ano. También debemos eliminar las pulgas que haya en casa, para evitar que el perro se contagie constantemente.

Aceite árbol del té:  Contra Garrapatas. Preparar líquido de 5 a 10 gotas de aceite por ½ litro de agua, dependiendo de la edad de la mascota , tamaño,  una vez por semana o según sea necesario. Utilizando una botella con spray rociar en piel y pelo Evitando mucosa nasal y ojos . Peinar para que penetre bien en piel. 

Pipetas para perros 100% naturales:

  • Aceite de Margosa (también conocido cómo aceite de Neem) 50ml.
  • Aceite de Citronela (Cintronella en algunos lugares) 50ml.
  • Aceite de Eucalipto 50ml.
  • Aceite de Menta 50ml.
  • Suero fisiológico (de venta en farmacias en mono-dosis, ideales para estas pipetas)

Los botes suelen ser de 10ml 20ml 50ml o 100ml,  puedes comprar el tamaño más adecuado a tus necesidades. Sea cuál sea el tamaño el precio es muy barato comparado con el mismo gasto en pipetas compuestas de químicos y venenos.

Todos estos ingredientes son 100% naturales y actúan cómo repelentes ante diferentes insectos y parásitos. La mezcla de ellos ofrece una protección muy alta.

Receta de elaboración de pipetas para perros 100% naturales

Una vez que tengamos todos los ingredientes en casa, sólo debemos comprar una jeringuilla pequeña en la farmacia. A ser posible de las que sólo miden hasta dos mililitros, así será mucho más sencillo coger las cantidades exactas de cada ingrediente.

Todos los ingredientes deben estar a una temperatura de entre quince y veinticinco grados, si vemos que alguno de los aceites no está completamente liquido, lo colocaremos pegado a nuestro cuerpo para calentarlo un poco (eso lo diluirá).

La receta para hacer 2 mililitros de pipeta 100% natural es la siguiente:

  • 5% de Aceite de margosa (5% de dos mililitros)
  • 10% de Aceite de Citronela (10% de dos mililitros)
  • 10% de Aceite de Menta (10% de dos mililitros)
  • 10% de Aceite de Eucalipto (10% de dos mililitros)
  • 65% de Suero fisiológico (65% de dos mililitros)

Con la ayuda de la jeringuilla de dos milímetros cogeremos la cantidad exacta de cada ingrediente, de forma que todos se vayan mezclando dentro de la propia jeringuilla. La jeringuilla la usaremos siempre sin aguja, por lo que no es necesario comprar aguja (venden jeringuillas sin aguja).

De forma que cogeremos dos partes de un mililitro de Citronela, dos partes de un mililitro de Menta, dos partes de un mililitro de Eucalipto y una parte de un mililitro de Margosa. El resto lo rellenaremos con suelo fisiológico y lo agitaremos para que se mezcle bien.

Las jeringuillas de dos mililitros vienen divididas en mililitros y estos a su vez en diez partes (unidades / partes de mililitro). Es muy sencillo coger las cantidades exactas de forma directa, pero si se nos hace complejo podemos ir añadiéndolas a un vaso por ejemplo y mezclarlas todas allí. Si queremos hacer una concentración más suave, simplemente bajaremos un poco los porcentajes de cada ingrediente y aumentaremos el de suero fisiológico. Nunca se deben utilizar los aceites de forma directa con la piel del perro, deben ser siempre diluidos en suero fisiológico. Ya tenemos preparada la pipeta, ahora sólo queda aplicarla correctamente.

Cómo y cuando usar las pipetas para perros caseras

La aplicación recomendada de estas pipetas naturales es de una vez al mes. Aunque podemos ir variándola en función de nuestras necesidades. Debemos aplicarla preferiblemente uno o dos días después de bañar al perro, para que su piel pueda generar un poco de grasa natural antes de aplicarla.

Podemos usar estas pipetas naturales en perros a partir de los tres meses de edad, siendo muy recomendable realizar primero una pequeña aplicación y observar la zona durante un día. Al contener sólo productos naturales no debería ocasionar ningún problema alérgico, pero algunos perros pueden ser alérgicos a alguno de estos ingredientes naturales y presentar irritación en la zona aplicada, si esto ocurre bañaremos a nuestro perro con un jabón suave para eliminar la aplicación.

La dosis varia en función de la edad y del tamaño del perro, de forma que queda así:

  • Cachorros de más de tres meses y perros pequeños de menos de diez kilos: 1 mililitro al mes
  • Perros de diez a veinticinco kilos: 2 mililitros al mes
  • Perros de veintisietes a cuarenta kilos: 3 – 4 mililitros al mes

Cuando se aplica sólo un mililitro, sólo se hace en la zona de cuello (cómo con las pipetas convencionales). Apartaremos su pelo con cuidado y con la ayuda de la jeringuilla (siempre sin aguja) la aplicaremos. No es necesario masajear, simplemente dejaremos que se extienda.

Cuando se trata de dos mililitros o más, la aplicación se dividirá entre la zona del cuello y la cadera ( unos centímetros más atrás de donde comienza la colita). Es lo que se conoce cómo aplicación en forma de cruz, aplicando un poco sobre su cuello y omóplatos y el resto en la parte trasera.

Al tratarse de un producto casero debemos aplicar el sentido común, si nuestro perro se baña mucho en ríos o lagos, debemos realizar las aplicaciones con mayor frecuencia. Si nuestro perro vive en una zona rural con ganado y un factor elevado de contraer parásitos (más elevado que si vive en una ciudad por ejemplo), debemos aumentar un poco la cantidad aplicada y la frecuencia, etc…. También podemos aplicar otros remedios caseros contra pulgas y garrapatas muy efectivos y económicos.

Cuanto dinero cuesta hacer las pipetas naturales en casa?

El precio es mucho menor que si compráramos pipetas convencionales (químicas y venenosas) o que si compráramos pipetas naturales. Al elaborarlas nosotros en casa ahorraremos muchísimo dinero en pipetas, sólo presta atención:

  • 50ml de Aceite de Margosa (Neem):  12€
  • 50ml de Aceite de Citronela: 8€
  • 50ml de Aceite de Menta: 9€
  • 50ml de Aceite de Eucalipto: 8€
  • Suero fisiológico monodosis: 3€
  • Jeringuilla de 2 mililitros sin aguja:  0.5€

En total y suponiendo que compremos botes de 50 mililitros (se pueden comprar más pequeños y baratos), tendremos un gasto de 28,5 €. Pero lo que no sabes…. es que con esta cantidad, puedes hacer tus propias pipetas caseras ¡¡durante varios años!!  Esta es sin duda la forma más económica y natural de tener protegidos a nuestros perros frente a pulgas y garrapatas.

Cómo hacer collares anti-parásitos para perros 100% naturales

Aprovechando que ya tenemos todos los ingredientes necesarios, también podemos hacer en casa unos fabulosos collares antiparasitarios para nuestros perros. Elaborados con productos 100% naturales.

Necesitaremos un pañuelo para atar al cuello de nuestro perro, debemos atarlo suave y de forma que no le oprima (no queremos asfixiarlo). Ese pañuelo será su nuevo collar repelente de parásitos.

Antes de poner el pañuelo en el cuello de nuestro perro, le añadiremos una gota de cada uno de los ingredientes anteriormente mencionados a excepción del suero fisiológico (sólo los aceites). Estos se extenderán por el pañuelo actuando cómo repelentes frente a insectos, pulgas y garrapatas.

Debemos lavar el pañuelo y volver a aplicar los aceites cada dos semanas, para que su efecto no se pierda. ¿Sencillo verdad? Pues además de sencillo es eficaz y muy económico, para que esté al alcance de todos.

El limón cómo preventivo natural contra pulgas y garrapatas

Este cítrico tan común en nuestras cocinas, es un excelente repelente de pulgas y garrapatas en perros, sólo debemos utilizarlo adecuadamente para poder apreciar sus grandes efectos.

Nunca debemos utilizar el limón de forma directa en nuestros perros, lo que haremos será cortarlo en rodajas y ponerlo a hervir con un poco de agua. Tras unos pocos minutos hirviendo dejaremos que se enfríe y lo dejaremos macerando durante todo un día.

Una vez tenemos preparado nuestro macerado de limón, sólo debemos mojar ahí el cepillo de nuestro perro y cepillarlo por todo su cuerpo, mojando el cepillo de vez en cuando para que el olor a limón quede bien impregnado en nuestro perro.

Esto hará que pulgas y garrapatas sientan la necesidad de huir del cuerpo de nuestro perro, ya que odian el olor del limón. Podemos cepillar a nuestro perro con este preparado de limón, una o dos veces por semana. También podemos pulverizar un poco de este preparado por su cama y zonas habituales de juegos.

El vinagre de manzana cómo remedio casero contra pulgas y garrapatas

Sobra decir que para mantener a nuestro perro libre de estos molestos parásitos, es necesario mantener una higiene muy estricta. Lo recomendable es bañar a nuestro perro una vez al mes para eliminar la suciedad de su pelo y también para evitar que ciertos parásitos vivan en el.

Durante el baño de nuestro perro podemos utilizar un chorro de vinagre de manzana, bien sólo o bien diluido en agua. Con esto frotaremos todo el cuerpo de nuestro perro evitando las zonas sensibles cómo los ojos y la boca.

Podemos enjuagar después con mucha agua a nuestro perro, para eliminar los restos del vinagre y también los restos del champú que estemos utilizando. Pero no importa cuanta agua usemos, el olor del vinagre perdurará en nuestro perro durante muchos días previniéndolo de pulgas y garrapatas.

Aunque el olor es fuerte y en ocasiones desagradable (no a todo el mundo le gusta el olor a vinagre), el efecto preventivo del mismo es muy bueno.

El aceite de neem cómo preventivo natural para pulgas y garrapatas

El aceite de neem es conocido en el mundo entero por sus propiedades repelentes en insectos y parásitos. Se obtiene de la savia de un árbol y su olor hace que los parásitos se mantengan alejados. Este tipo de aceite podemos encontrarlo en formato concentrado (aceite de neem puro), en collares repelentes naturales e incluso en jabones y champús para perros y humanos.

Los collares naturales repelentes son una excelente opción, normalmente sólo contienen aceite de neem por lo que están libres de productos químicos. Además son mucho más económicos que los típicos collares repelentes con productos químicos.

Podemos utilizar aceite de neem junto al cepillo, para extenderlo sobre nuestro perro mientras lo cepillamos. Hay que utilizar pequeñas cantidades ya que es un aceite y no queremos dejar al perro con el mismo aspecto que una freidora….  Su olor dura varias semanas protegiendo a nuestro perro de parásitos.

También podemos comprar champú con neem para utilizarlo durante sus baños, es completamente natural y efectivo.

Un buen truco para mantener a las pulgas y garrapatas a raya gracias al neem, es hacer un collar antiparasitario natural: Ataremos un pañuelo al cuello de nuestro perro (con holgura para que no le moleste) y le añadiremos unas gotas de aceite de neem y aceite de citronela. Esto actuará como repelente natural durante dos semanas, después debemos volver a poner gotas para que su efecto continúe.

Plantas naturales para repeler garrapatas y pulgas

De la misma forma que es importante desparasitar a nuestro perro y utilizar preventivos para evitar que se contagie de pulgas o garrapatas. También es importante desparasitar su cama y los lugares donde normalmente hace vida.

Existen algunas plantas que por sus diferentes propiedades actúan efectivamente frente a pulgas y garrapatas. Podemos utilizarlas para poner algunas hojas bajo la cama de nuestro perro, restregarlas por su cama o simplemente poner alguna maceta cerca de su cama y zona de juegos.

Las hojas de las siguientes plantas pueden ayudarnos a mantener lejos estos parásitos:

  • Manzanilla
  • Lavanda
  • Menta
  • Laurel
  • Hierbabuena
  • Albahaca

Muchas otras plantas pueden servirnos, pero estas son las que hemos probado y tienen una funcionalidad alta. Cabe mencionar que también los aceites esenciales de cedro, ricino, lavanda, canela o sésamo también pueden ayudarnos con esta función, expandiendo simplemente algunas gotas cada dos o tres semanas.

Añadir un poco de levadura de cerveza en la comida o un poquito de ajo (siempre en cantidades muy pequeñas), ocasiona que la sangre de nuestros perros huela diferente, mucho menos atractiva para pulgas y garrapatas. Esto puede ayudarnos también a mantenerlas a raya.

¿Cómo eliminar garrapatas de forma natural?

Si vemos alguna garrapata en nuestro perro, nunca debemos arrancarla ya partes de la misma quedaran dentro de nuestro perro y producirán infecciones graves. Las garrapatas deben soltarse por si misma previamente, antes de ser eliminadas.

La forma más sencilla de matar a una garrapata es mediante la asfixia. Poniendo un poco de vaselina sobre la garrapata de forma generosa, haremos que esta muera asfixiada en tan solo un día y que nuestro perro no sufra absolutamente nada. Por lo genera se caerá por si misma, pero si no lo hace podemos ayudar manualmente a que se separe pasado uno o dos días.

Si no queremos asfixiarla con vaselina, podemos aplicar un poco de preventivos naturales sobre ella. Tales cómo el aceite de neem, el limón, vinagre de manzana, etc…  Esto hará que se sienta muy incomoda y abandone el perro, pero no la matará.

La mejor forma de evitar que nuestro perrito tenga garrapatas, es mediante los consejos que previamente hemos indicado.

Que hacer si a tú perro le pica la oruga Procesionaria.

La toxina de esta oruga, más numerosa al acercarse la primavera, puede provocar la muerte del animal si no se actúa Mucho cuidado con la procesionaria. La oruga, que eclosiona en los pinos en primavera  y cada año avanza su presencia, provoca cada temporada graves problemas en perros que entran en contacto e incluso se tragan esta molesta especie de lepidópteros. Siguiendo unas recomendaciones básicas y una pauta de tratamiento se puede evitar que el perro sufra los estragos de la procesionaria. Las orugas de la procesionaria del pino, cuando están en su tercer estado larvario, desarrollan unos pelos urticantes con una toxina (Thaumatopina). Es justo en esta etapa cuando son más peligrosas para las mascotas. “No es necesario el contacto directo, porque cuando se sienten amenazadas pueden lanzar sus pelos sedosos al aire generando irritaciones y alergias a personas y animales”, destaca Maria Pifarré, veterinaria.  Es fácil identificar la época de proliferación de la oruga de la procesionaria. Es cuando se forman los bolsones característicos que acostumbramos a ver colgados en los pinos y descienden al suelo en vistosas filas indias. “Lo hacen al final del invierno pero, en los últimos años, y debido al cambio climático, cada vez aparecen más pronto como consecuencia del incremento de temperatura”, añade Pifarré, representante del Col·legi Oficial de Veterinaris de Barcelona. Entramos pues ahora en el momento del año en el que hay que empezar a estar atentos cuando vayamos a un bosque u otros espacios naturales con presencia de pinos.  Un ciclo con cinco fases larvarias  .  Una mariposa llamada ‘Thaumtopoea pityocampaes’     La procesionaria del pino es una fase del ciclo de la vida de una mariposa llamada Thaumtopoea pityocampa. Se le considera el insecto defoliador más importante en los pinos, cedros y abetos de España. En el tercer estadio larvario se convierten en orugas que desarrollan unos pelos urticantes con una toxina que se denomina Thaumatopina. En este momento es cuando forman los bolsones característicos que acostumbramos a ver en algunos pinos. ​En la última fase larvaria, en total son cinco, descienden al suelo en las características filas indias. La primera de la fila siempre es una hembra, y deja ir un hilo de seda que siguen todas sus compañeras, de forma que se protegen la cabeza unas a otras porque es la parte que pueden utilizar los pájaros como alimento.   Al final, se entierran en el suelo, acaban sus fases de evolución a pupa y a crisálida. Permanecen enterradas hasta el verano, cuando salen, se aparean y vuelven a comenzar el ciclo. Aunque el aspecto de la procesionaria parece frágil, su toxina (Thaumatopina) puede afectar no solo a los perros, sino también a personas, gatos y cualquier mascota que pueda salir al exterior. Las consecuencias Atentos a la lengua, labios, ojos, respiración..

Las consecuencias del contacto con la toxina dependen fundamentalmente de la parte del cuerpo que se vea afectada, de la cantidad de contacto y de la rapidez en realizar el tratamiento. La localización oral es la más frecuente, produciendo un cuadro de estomatitis que puede incluir glositis o inflamación de la lengua, y queilitis, que es la inflamación de los labios. En un primer momento el animal puede mostrar nerviosismo, degluciones rápidas y tocarse la boca con las patas. La localización oral es la más frecuente, produciendo un cuadro de estomatitis que puede incluir glositis o inflamación de la lengua, y queilitis, que es la inflamación de los labios. En un primer momento el animal puede mostrar nerviosismo, degluciones rápidas y tocarse la boca con las patas. “La lengua puede aumentar de volumen, se vuelve azulada debido a la dificultad del retorno venoso y, si no se hace nada, con el paso de los días el tejido puede llegar a morir, apareciendo áreas de necrosis, pudiendo llegar perder el tejido en un período de seis a diez días”, alerta  María Pifarré. Este cuadro de glositis produce dificultad al tragar. Por este motivo la saliva sale al exterior al no poder ser ingerida. Pueden llegar incluso a obstruirse las glándulas salivares, produciendo lesiones que llegan a ser complicadas de resolver precisando en la mayoría de los casos de cirugía.  Si el animal ingiere la oruga, se puede observar edema laríngeo, que puede comprometer la respiración, y alteraciones gastrointestinales como vómitos y diarrea.  En otras ocasiones, cuando el viento transporta los elementos urticantes, o cuando la oruga los lanza al sentirse amenazada, los afectados pueden ser los ojos. “Encontramos cuadros de blefaritis o inflamación de los párpados; y si los pelos entran en contacto con la córnea, vemos cuadros de queratitis ulcerativas o edemas corneales. En caso de que se vea afectada la conjuntiva, se producirá una conjuntivitis”, explica la veterinaria. Otros síntomas cutáneos pueden ser edema facial, prurito intenso y cosquilleo, que incluso puede aparecer en los propietarios por haber intentado abrirles la boca o explorarlos después de haber entrado en contacto con la toxina de la oruga. “La sintomatología a nivel general no es tan frecuente, pero si no se diagnostica y se trata pronto se pueden encontrar síntomas muy variados, como son fiebre, inflamación de ganglios submandibulares, convulsiones, inflamación sistémica generalizada, hemólisis, pérdida de hemoglobina por la orina, coagulación vascular diseminada, shock anafiláctico, temblores musculares, coma e incluso la muerte del animal”, advierte Pifarré. 

El tratamiento: qué hacer La medida más efectiva contra la procesionaria es evitar los paseos por zonas donde pueda haberlas, según subrayan los veterinarios. Bosques o espacios naturales con muchos pinos es mejor visitarlos en otra época del año que no sea el final del invierno y, sobre todo, la primavera.   Lavar con agua templada. Pero si aún así nuestro animal entra en contacto con algunas de estas orugas, lo primero que debemos hacer es lavar con abundante agua la zona afectada. La mejor forma es por pulverización, esparciendo el agua, ya que lo más normal es que no tengamos guantes a mano cuando salimos a pasear. El agua utilizada debería ser templada o caliente, ya que el calor desactiva la toxina. De esta manera conseguiremos eliminar posibles restos de pelos de la oruga que pueden permanecer incrustados en la piel o en las mucosas del perro.

No frotar la zona afectada Pero ¡ojo! No debemos frotar la zona afectada, porque entonces ocasionaríamos el efecto contrario, ya que romperíamos pelos de la oruga y se liberaría mayor cantidad de toxina.

Acudir al Veterinari@ Después de hacer un primer tratamiento doméstico, lo más recomendable es acudir al veterinario más cercano para poner en marcha el tratamiento de forma inmediata. “El pronóstico de esta intoxicación es reservado, aunque en la mayoría de los casos tenemos una evolución favorable. Todo depende del grado de afección y lo pronto que se diagnostica y se trata”, destaca Pifarré. Los animales que presentan urticaria y edema se suelen recuperar en solo 24 horas. Los que tienen estomatitis o glositis, necesitan entre 3 o 4 días para estar bien. Y si ya hay necrosis de la lengua, la vida del animal corre peligro y en algunos casos puede ser necesario practicar la eutanasia FUENTE: LA VANGUARDIA

Interpretar las aptitudes de mi perro

Lo que hacen los perrosQué significa cuando lo hacen
Se aleja al acariciarle la cabezaEs posible que no le guste la sensación. Esta también es una señal de dominio para un perro . La mayoría de los perros prefieren que los acaricien en la barbilla, en la parte frontal del pecho o en el costado de la cara.
Camina en círculos antes de acostarseSus ancestros lo hacían para aplanar la hierba y hacer un nido acogedor. Tu perro está reaccionando a sus instintos evolutivos.
Le ladra a los carteros, incluso a los que ya conoceEl cartero se marcha confiablemente cada vez que tu perro ladra, por lo que continúa ladrando para ejercer su autoridad sobre la situación.
GruñeLos perros gruñen cuándo están contentos y felices.
Se quejaLos perros, especialmente los cachorros, lloriquean cuando sienten frío, hambre o soledad.   Para calmarlos, cúbrelos con una manta caliente, aliméntalos o préstales atención en períodos regulares.
ParpadeaTu perro puede estar considerando si seguir una orden que le acabas de dar.
BostezaLos perros bostezan cuando se encuentran cansados pero, a menudo, lo hacen porque les ayuda a disipar el estrés o el conflicto interno.
Lame sus labiosLamerse los labios es un signo de nervios, ansiedad o sumisión.
Te lameTu perro siempre busca tu atención o una reacción positiva.  En algunos casos, los perros lamen para establecer el dominio.
Insiste en subirse al sofáAún cuando le has dicho que no lo haga, es probable  que tu cachorro intente alcanzar un lugar más alto para demostrar dominio.
Rascan después de hacer sus necesidadesMarca su territorio y deja una señal visual  (suelo alterado) y su aroma (probablemente de las glándulas sudoríparas de sus patas).
Come excrementoEsto se conoce como coprofagia, el cual es un comportamiento típico y común en cachorros. En perros adultos, puede ser por causas médicas o de comportamiento, así como por estrés.
Se revuelca en cosas desagradablesSi tu perro se revuelca en cosas apestosas en el suelo, es para anunciar donde ha estado. También podría tratarse de un comportamiento arraigado de sus antepasados salvajes, quienes se revolcaban para ocultar su olor y evitar a los depredadores.
Come pastoPodría estar tratando de ayudarse a vomitar para aliviar el malestar estomacal. O su cuerpo podría anunciarle que necesita algunas verduras adicionales para el equilibrio nutricional.
Olfatea (huele y huele) antes de orinarTu perro identifica los otros aromas en el área para decidir dónde dejar el suyo. Asimismo, podría estar buscando un lugar que no haya sido orinado por otro perro.
Olfatea el trasero de otros perrosLas feromonas secretadas por las glándulas anales permiten que otros perros conozcan su identidad.
JadeaTu perro jadea para regular su temperatura corporal, también es posible que lo haga cuando tiene ansiedad.
Se muestra más contento con perros de su misma razaSi tu perro ha tenido experiencias placenteras con sus hermanos y perros de la misma raza, podría esperar que eso suceda con los perros que se asemejan a él.
Se inclina de manera juguetonaSi tu perro levanta su retaguardia hacia arriba mientras que se “inclina” con la cabeza y las patas cerca del suelo, es porque se siente feliz y juguetón.
Persigue su colaLos perros con un mayor impulso depredador y sin ningún escape tienden a  perseguir su cola. En el caso de algunos perros, es posible que su comportamiento se vuelva compulsivo, lo que provoca ansiedad y problemas médicos.
Se amamantan con artículos blandosLos cachorros que se separaron de sus madres a una temprana edad pueden amamantarse con artículos blandos como mantas o juguetes de peluche.
Asoma la cabeza por la ventanilla del cocheLo hace porque es divertido y porque el aire que pasa se encuentra lleno de olores interesantes.  Sin embargo, es una mala idea porque puede lastimarse con objetos voladores o algo peor.
Ladra a otros perros con la cabeza bien altaEste es un signo de dominancia, especialmente cuando se combina con el contacto  visual directo, una postura corporal tensa y una cola erguida.
Ladra a otros perros con sus orejas contra su cabezaEste es un signo de temor o sumisión, especialmente cuando se combina con una cola escondida y ojos inquietos.
Escarba de forma rápida y furiosa en la tierra, en la cama o en la ropa de camaEs probable que este sea un instinto depredador redirigido (piense en los terriers escarbando en búsqueda de presas que anidan bajo tierra).
Saca la comida del tazón y se la come en otro lugarUn perro que se encuentra en un nivel más bajo en la manada podría hacer esto para proteger su comida de un perro más dominante (real o imaginario).
Oculta sus premios en lugar de comérselos inmediatamenteSigue su instinto natural de guardar alimentos para asegurarse que tenga algunos  disponibles para después si es necesario.
“Corre” dormidoEsta soñando, tal vez corriendo para atrapar una ardilla u otra criatura.
Mueve la cola rápido o despacioLa velocidad del movimiento de su cola es como un indicador de energía. Si está muy emocionado, su cola se moverá rápidamente. Se moverá a un ritmo más lento cuando se encuentre interesado pero no comprometido al 100 %.
Mete la cola entre las patasEste es un signo de sumisión, incertidumbre, ansiedad o miedo.
Sostiene su cola erguidaEste es un signo de interés, dominio y confianza.
Muerde calcetines o zapatosPuede carecer de juguetes masticables apropiados (hechos de materiales que prefiere). NOTA: Si lo persigues por toda la casa para recuperar tus pertenencias, probablemente pensará que se trate de un juego realmente genial.
Olfatea a la gente en el área de la ingleLa nariz lo sabe. Un perro puede decir mucho sobre una persona por las feromonas provenientes de esa parte del cuerpo.
Sacude los juguetes furiosamente con su bocaTu perro se encuentra haciendo lo que habría hecho en la naturaleza, sacudir a su presa por el cuello para matarla.
Eriza los pelos de su espalda (piloerección)Esto ocurre cuando la respuesta de estrés de lucha o huida se activa y libera epinefrina, causando que los músculos se contraigan y eleven al pelo.


Fuente: mascotas.mercola.com

Técnicas Punitivas:

El refuerzo negativo puede provocar estrés y miedo constante a los perros

Tanto el refuerzo positivo como el entrenamiento mediante castigos pueden ser eficaces para lograr un cambio de conducta deseado en el perro, pero este último puede tener consecuencias negativas a largo plazo

Los cachorros de perro pueden llegar a causar quebraderos de cabeza en sus primeros años de vida, orinando en alfombras o mordiendo muebles. Por ello, en ocasiones, algunos propietarios recurren al refuerzo negativo para corregir el mal comportamiento.

Sin embargo, un nuevo estudio científico sugiere que los castigos, incluso cuando son relativamente leves como gritar o sacudir la correa, pueden estresar a los perros, y dejarles en un estado de pesimismo mayor que los ejemplares que son entrenados mediante recompensas.

“Puede parecer que el entrenamiento basado en el castigo funciona a corto plazo, pero estos métodos pueden tener consecuencias negativas a largo plazo”, señala a Science Marc Bekoff, biólogo evolutivo de la Universidad de Colorado, quien especifica que estos perros “están viviendo un estrés perpetuo”.

Estudios publicados previamente sugieren que ambos entrenamientos, el basado en la recompensa o refuerzo positivo y el que utiliza los castigos, son efectivos, sin embargo el segundo método puede tener efectos negativos.

El experto explica que normalmente estos estudios suelen centrarse en perros policía, de trabajo o de laboratorio, en lugar de en los animales de compañía de las familias.

Asimismo, en la mayoría de estas investigaciones se ha utilizado el collar eléctrico como refuerzo negativo, el cual, no es común en la práctica y está prohibido en varios países.

El nuevo estudio, sin embargo, está centrado en los perros como mascotas. Para descubrir cómo reaccionan estos animales de compañía, un equipo científico, liderado por la investigadora de la Universidad de Oporto (Portugal) Ana Catarina Vieira de Castro, reclutó a 42 perros de escuelas de entrenamiento que fomentan el buen comportamiento mediantes premios o juegos.

Asimismo, en el estudio también participaron 50 perros de programas basados en la aversión, que utilizan refuerzos negativos como gritar y sacudir la correa para entrenar a los ejemplares.

MAYOR NIVEL DE CORTISOL

Los investigadores grabaron en video a los perros durante el entrenamiento y midieron los niveles de cortisol —hormona del estrés— antes y después de las sesiones. El resultado fue que los perros de los programas de refuerzo negativo presentaron más comportamientos relacionado con el estrés durante el entrenamiento, como lamerse los labios o bostezar, y tenían niveles más altos de cortisol en la saliva que cuando estaban en sus hogares.

Por su parte, los perros del grupo de entrenamiento basado en recompensas no mostraron cambios en los niveles de cortisol, ni durante el entrenamiento ni cuando volvieron a sus casas.

Para averiguar si estos efectos persistieron y si tenían efectos en su comportamiento, los investigadores trataron de medir la actitud ‘pesimista u ‘optimista’ de 79 de los perros con una prueba de recompensa alimentaria. Y es que explican que las mentalidades ‘pesimistas’ se han asociado con ansiedad por separación y otros comportamientos problemáticos en perros.

Durante la prueba, primero los entrenaron para asociar un lado de una habitación con una salchicha, no así el resto de la sala. De esta manera, si un perro encontraba un comedero en esa zona, contenía salchichas, pero los cuencos en el resto de lugares estaban vacíos.

Posteriormente, los investigadores colocaron recipientes vacíos en varias posiciones entre ambos espacios, y midieron la rapidez con la que los animales se acercaron. Así, si un perro era considerado ‘optimista’, corría emocionado hacia uno de estos cuencos que se encuentran en el medio, mientras que uno ‘pesimista’ iba más lentamente.

Finalmente los resultados mostraron que, cuanto más castigo había recibido un perro, más ‘pesimista’ era y más pronunciados eran los resultados.

Berkof considera que los propietarios deben invertir más tiempo con los entrenadores y señala que el refuerzo positivo “puede llevar tiempopero al menos el perro no vive con miedo o en un estado de estrés constante”.

Destete y Socialización del Cachorro

El Grupo de Especialidad de Etología Clínica (Gretca) de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (Avepa) ha compartido un texto de Helena Varella Negre, en el que explican la importancia de la edad de destete y el periodo de socialización en los cachorros de perro.

“Cualquier persona que tenga un animal de compañía, desea que éste sea emocionalmente estable y tenga un buen comportamiento. Son muchos los factores que forjarán el comportamiento de un animal: su genética, temperamento, la educación recibida, las experiencias vividas…”, explica Varella Negre, quien señala que, de todas ellas, “cobran especial importancia” las experiencias vividas durante los periodos sensibles de desarrollo del cachorro.

PERIODO NEONATAL Y TRANSICIÓN (DE 0 A 3 SEMANAS)

Los cachorros, al igual que los bebés, nacen con un desarrollo nervioso, sensorial y motor, inmaduro. Sus ojos están cerrados, su oído no es funcional, no pueden a penas moverse… y su sistema nervioso central también está todavía en desarrollo. Durante las primeras semanas de vida, dependen 100% de los cuidados de su madre.

Estos cuidados maternos (contacto, aseos, lamido) ayudan a la maduración del sistema nervioso central, mejoran el aprendizaje, reducen la sensibilidad al estrés y generan una mayor estabilidad emocional.

“Sabemos que los cachorros que no reciben estos cuidados durante el periodo neonatal (de 0 a 14 días de vida) tendrán menor tolerancia al estrés para el resto de su vida, y por tanto tendrán mayor tendencia a mostrar conductas de miedo, ansiedad o agresividad”, explica la especialista.

Para evitar esta carencia, en camadas de madres con poco instinto maternal o cachorros huérfanos, “debemos procurarles estos cuidados a través de caricias y manipulaciones suaves, de unos 5-15 minutos al día, para generar una mayor estabilidad emocional”, aconseja Varella.

PERIODO DE SOCIALIZACIÓN (DE 3 A 12-16 SEMANAS)

A partir de las 3 semanas de vida, el cachorro llega a una madurez sensorial y motora suficiente para empezar a interactuar con sus hermanos de camada y con su entorno.

Durante esta etapa, el cachorro aprenderá a perfeccionar sus habilidades sociales a través de la interacción y los juegos con sus hermanos de camada y con su madre; aprenderá a usar el lenguaje canino, tanto para comunicar sus emociones e intenciones, como para interpretar las de otros; aprenderá a controlar la fuerza de mordida, para no hacer daño al jugar; y cuando su madre lo rechace durante el destete, sabrá tolerar la frustración, y ser progresivamente más independiente.

La conducta exploratoria, le permitirá conocer el entorno, objetos, olores, ruidos, y situaciones nuevas; en definitiva, adquirir nuevas experiencias para mejorar su aprendizaje a través de la habituación. Aquellas situaciones o experiencias vividas serán incorporadas mentalmente como situaciones conocidas para el resto de su vida.

Por el contrario, todo lo que no haya vivido durante este periodo, será mentalmente catalogado como desconocido, y por tanto susceptible de desarrollar miedo en un futuro. Cuanto más rico en estímulos sea su entorno de cachorro, mayor capacidad de adaptación tendrá, señala la experta.

Además, como su nombre indica, el periodo de socialización es el momento en que el cachorro tiene la curiosidad de interactuar con otros animales y personas sin que el miedo a lo desconocido los frene, es el momento de socializarse.

“Para conseguir una óptima socialización, debemos procurar que el cachorro se relacione con perros y personas, diferentes a los del núcleo familiar, generando experiencias agradables suficientes, que le permitan generalizar su aprendizaje”, recomienda Varella.

Concretamente la maduración de las estructuras nerviosas responsables del miedo son las que determinan el final del periodo de socialización, alrededor de las 12 semanas de edad. A partir de esa edad, el cachorro sentirá miedo a lo desconocido, dificultando su adaptación a experiencias nuevas.

¿CUÁL ES EL MEJOR MOMENTO PARA EL DESTETE Y LA ADOPCIÓN DEL CACHORRO?

Por desgracia, hoy en día, es habitual destetar a los cachorros prematuramente, lo cual es totalmente perjudicial para su bienestar, según denuncian desde el Gretca.

“Sabemos que los perros destetados prematuramente sufren mayor probabilidad de mostrar problemas como: exceso de actividad, trastornos relacionados con la separación, agresividad, falta de inhibición de la mordida, inhibición de la conducta sexual, problemas de socialización, etc.”, alerta Varella.

Muchos de estos cachorros arrastrarán problemas de conducta de por vida, dificultando la convivencia con las familias y aumentando el riesgo de ser abandonados.

En conclusión, los cachorros deberían permanecer con su madre y hermanos hasta las 8 semanas de edad. De esta forma pueden beneficiarse de una crianza materna e inicio de socialización con su madre y hermanos, y aún les queda tiempo para habituarse al nuevo entorno donde residirán.

Una adopción tardía puede tener efectos positivos o negativos, en función del criador. Por ejemplo, un cachorro criado hasta los 3 meses en un ambiente rural, es muy probable que muestre miedo o incluso pánico cuando esté en un ambiente urbano, si no se ha familiarizado con ello durante el periodo de socialización. No obstante, si el criador se encarga de familiarizar al cachorro con estos estímulos (ruidos, tráfico, tránsito de gente, etc.), y socializarlo correctamente, no tiene por qué haber ningún problema en su conducta.

¿CÓMO PUEDO CONSEGUIR UNA BUENA SOCIALIZACIÓN DEL CACHORRO?

“Muchos de los problemas de conducta que vemos a diario en la consulta de etología clínica, son consecuencia de una socialización deficiente”, señala la especialista, quien explica que esta mala socialización aumenta la probabilidad del perro de desarrollar problemas de conducta graves, como: miedos, agresividad, ansiedad, exceso de actividad, conductas repetitivas, etc. Todos estos problemas de conducta, disminuyen el bienestar del animal, dificultan la convivencia y son un factor de riesgo para el abandono de animales.

“Para prevenir el desarrollo de estos problemas debemos conseguir un buen aprendizaje durante el periodo de socialización. Para ello, no solo tenemos que conseguir cantidad y variedad de experiencias, sino asegurarnos que esas experiencias sean agradables, progresivas y supervisadas, evitando las experiencias traumáticas”, recomienda Varella.

CÓMO CONSEGUIR UNA BUENA SOCIALIZACIÓN CON PERROS

La experta da las claves sobre cómo conseguir una buena socialización con perros. Para ello, si el cachorro todavía no tiene todas las vacunas, se puede favorecer su socialización con otros perros llevándolo a casa de algún amigo o familiar que tenga otros perros, vacunados, desparasitados y sociables, con los que el cachorro pueda relacionarse.

Por otro lado, si ya tiene las vacunas, el propietario puede fomentar esta socialización con otros perros en la calle o en el parque. Eso sí, estos encuentros deben ser siempre supervisados, controlando que el cachorro esté a gusto.

“Si al principio se muestra tímido, puedes animarle a interactuar, por ejemplo, interactuando tú mismo con el otro perro. Si necesita refugio, debes dejar que se refugie en ti, por ejemplo, entre tus piernas”, explica la experta.

Asimismo, recomienda no dejar que otros perros avasallen al animal, ya que generará en él malas experiencias, y nunca forzarlo, ni sujetarlo para que otros lo huelan. “Si todavía no está preparado, debes tener paciencia y darle más tiempo”, apunta.

Por último, las clases de socialización para cachorros pueden ser una buena opción para potenciar su socialización y además aprender cómo educarlos.

CÓMO LOGRAR UNA BUENA SOCIALIZACIÓN CON PERSONAS

En lo referente hacia las personas, para conseguir una buena socialización del perro hay que favorecer los encuentros e interacciones del cachorro con personas desconocidas tanto en casa como en la calle.

Además, hay que asegurarse que se relacione tanto con adultos como con niños, hombre y mujeres, con diferentes aspectos e indumentarias, y, si se muestra tímido, es aconsejable animarlo a interactuar con la persona, ofreciéndole premios o juguetes.

“Nunca lo fuerces, no lo sujetes para que lo acaricien. Si todavía no está preparado, ten paciencia y dale más tiempo”, recomienda la experta.

HABITUACIÓN DEL PERRO AL ENTORNO

“Procura que el cachorro se familiarice con el entorno en el que tendrá que vivir en el futuro, por ejemplo, sacándolo a la calle en brazos (si todavía no tiene las vacunas), o llevándolo a una terraza”, aconseja Varella.

Además, es positivo generar nuevas experiencias como los viajes en coche, la visita al veterinario y peluquería, tener invitados en casa o relacionarse con otras especies animales (ej. gatos).

“Recuerda que estas experiencias tienen que ser agradables, progresivas y supervisadas”, apunta la experta, quien también da las claves para que el perro tenga una buena estabilidad emocional.

En este sentido, hay que procurar que esté con su madre y hermanos hasta las 8 semanas de vida, hacer una buena socialización con perros y personas, diferentes a los del ámbito familiar, durante el periodo de socialización, y continuar favoreciendo sus relaciones sociales durante toda su vida.

Por último, recalca que hay que evitar las experiencias traumáticas, basar la educación en técnicas de refuerzo positivo y evitar el uso de técnicas punitivas y, si el cachorro o perro adulto muestra dificultades para socializar u otros problemas de conducta, buscar ayuda profesional. “El veterinario etólogo clínico, es el especialista adecuado para estos trastornos”, concluye.